Rosácea ▶ Qué es y Cómo controlarla

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Jessica Escoriza (Bióloga sanitaria experta en Dermofarmacia)


POST INVITADO.  La Rosácea es una enfermedad de la piel con una incidencia global del 5.46% de la población (entorno a 415 millones de personas en todo el planeta). Si acotamos más la cifra en términos geográficos, en Europa se estima que entre 1.5% y el 10% de la población la padece.  Un espectro amplio que sin embargo, en el caso de España, se sitúa en el 10% de los españoles.

El dato principal a tener en cuenta es que afecta a los fototipos I y II siendo extremadamente raro en las pieles muy oscuras. Su prevalencia es más elevada en mujeres aunque su desarrollo en los hombres se presenta  de una forma más virulenta.

Las afecciones de la piel suelen tener una elevada repercusión en la percepción de la salud en general y sobre todo ejerce un gran impacto psicológico. Cerca de un 60% de quienes padecen esta enfermedad presentan depresión debido a cómo afecta a la autoestima.

▶ Datos básicos sobre la rosácea

  • ¿Qué es la rosácea? 

    La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por el enrojecimiento de la piel que cursa con periodos de mejora y empeoramiento. Sus principales manifestaciones clínicas son:

    • Enrojecimiento transitorio o “flushing” en su estadio inicial. El diagnóstico real como rosácea va asociado a trastornos digestivos, cardiovasculares y otras afecciones dermatológicas.
    • Dilatación de los vasos del rostro o “telangiestasias”. Esto da lugar a rojeces intermitentes.
    • Pápulas y pústulas similares al acné juvenil, pero sin la aparición de comedones (puntos negros y blancos).

    Otras alteraciones que pueden acompañar a estas son: ardor, piel reactiva, lesiones oculares y fimas o aumento del volumen y grosor de la piel.

    Por lo general, las rojeces aparecen concentradas a nivel facial y en ocasiones se puede ver afectada la zona ocular. En concreto aparece sobre todo en la frente, la nariz, las mejillas y el cuello.

  • Tipo de piel, edad en la que aparece, género prevalente

    En su mayoría las pieles claras, finas y reactivas tienen una mayor predisposición a padecerla. Son los conocidos como fototipos I y II. 

    La rosácea se puede presentar a cualquier edad. No obstante, suele manifestarse hacia los 30 años siendo la edad comprendida entre los 40 y los 60 la de una alta incidencia.

    Esta afección de la piel pueden presentarla ambos sexos siendo más habitual su aparición entre las mujeres en proporción de tres a uno. Eso sí, en los hombres se manifiesta de forma más violenta.

  • Origen y factores desencadenantes

    Se desconoce el origen de esta enfermedad. Ahora bien, en quienes la padecen se aprecia cierta predisposición individual a la hiperactividad vascular como resultado de ciertos factores de estímulo. Asimismo está relacionada con ciertas alteraciones genéticas, factores inmunológicos o alteraciones de la microbiota por ácaros del género Demodex o por helicobacter pylori

    Algunos factores desencadenantes son:

      • Situaciones cotidianas que produzcan estrés.
      • Comidas muy especiadas y alimentos y bebidas calientes.
      • Consumo de alcohol y tabaco.
      • Exposición solar.
      • Cambios de temperatura y ambientes caldeados como saunas.
      • Uso continuado de ciertos medicamentos como los corticoides tópicos. Además vasodilatadores (nitroglicerina, etc), inmunosupresores, etc.
      • Productos dermofarmacéuticos que contengan alcohol, perfumes, mentol o aceite esencial de eucalipto.
      • Práctica intensa de algún deporte.

Curiosidad En Gran Bretaña e Irlanda la rosácea es conocida como la «maldición de los celtas«


▶ Tipos de rosácea en función de la sintomatología

Rosácea: Qué es y Cómo mantenerla a raya

Foto: Karl Udo Gerth. WikimediaCommons

En función de las manifestaciones clínicas, la rosácea se clasifica en cuatro subtipos. Los pacientes pueden pasar de un tipo a otro o presentar características de varios de ellos.

Tal y como comentaba en la definición de rosácea, el estadio inicial es el enrojecimiento transitorio o “flushing”. Si no desaparece se produce un eritema capilar o rojeces difusas permanentes. Esto se conoce como cuperosis.  Estas rojeces se concentran sobre todo en las zonas de las mejillas. Se pueden observar a simple vista como pequeños vasos violáceos formando telarañas llamadas telangiectasias.

A este enrojecimiento se le pueden unir las pápulas y pústulas sin comedones, especialmente en nariz, mejillas y zona alrededor de la boca. Puede confundirse con un brote de acné en lugar de una verdadera rosácea. Esto se debe a que la sintomatología puede tener puntos en común, aunque el tratamiento difiere.

En ocasiones puede aparecer engrosamientos de la piel denominados “fimas”. En la superficie de la piel son visibles poros dilatados, brillo graso e incluso fibrosis interna, dando lugar a pequeños bultos. El fima es más común en varones y se puede localizar en la frente, orejas, párpados, nariz y barbilla.

La rosácea también puede manifestarse a nivel ocular. Según la American Acne and Rosacea Society, se estima que este tipo de rosácea aparece hasta en dos tercios de los pacientes y cursa con picor, sequedad, ardor e incluso fotofobia.

▶ Tratamientos para la rosácea 

Pese a que la rosácea no tiene cura, con un tratamiento farmacológico adecuado se pueden evitar los brotes de rojeces durante periodos más largos. Eso sí, hay que tener en cuenta que las recaídas son habituales debido a los factores desencadenantes anteriormente citados. Aumentar el período entre brotes es uno de los objetivos disminuyendo la inflamación y fortaleciendo la barrera cutánea.

El único tratamiento comercializado que se puede recomendar desde la oficina de farmacia sin necesidad de prescripción médica es el ácido azelaico. Éste presenta efectos antimicrobianos y queratolíticos.

Por otro lado, algunos tratamientos tópicos y  orales con prescripción médica son: ivermectina (antiparasitario), brimonidina (vasoconstrictor), pimecrolimus (inmunosupresor), isotretinoínas (retinoides), metronidazol y tetraciclinas (antibióticos) son algunos de los medicamentos más empleados. El dermatólogo puede recetarlos solos o en combinación si en un inicio los tópicos resultan insuficientes.


La rosácea no tiene cura pero sus síntomas se pueden mejorar y controlar


Entre los principales tratamientos no farmacológicos de tipo estético sin duda está el uso del láser. Láser vascular, láser ablativo, sistema de luz intensa pulsada o terapia biofotónica. Dependiendo del tipo de lesión, el profesional elegirá el más adecuado. Recuerda que es de suma importancia elegir un centro dermatológico adecuado.

▶ 6 recomendaciones farmacéuticas 

  • Acudir al dermatólogo. Él es el verdadero especialista para diagnosticar y tratar una rosácea con seguimiento personalizado y las revisiones correspondientes.
  • Prestar estricta atención a los factores desencadenantes para evitar futuros brotes.
  • En el caso de los hombres, es recomendable el uso de afeitadoras eléctricas.
  • Usar lágrimas artificiales y complementos alimenticios para la visión (ricos en omega 3 y 6) para los casos de rosácea ocular.
  • Rutina en 3 pasos. ¡Recuerda: Menos es Más!
ROSÁCEA

Ejemplo rutina minimalista. Foto Jessica Escoriza

  1. Limpieza facial. Lavar por la mañana y por la noche con agua tibia con limpiadores suaves sin jabón o leches limpiadoras que no necesitan aclarado. Secar suavemente y sin frotar. Se desaconseja el uso de algodones, muselinas, toallitas desmaquillantes, esponjas o cepillos limpiadores. Prohibidos los exfoliantes tipo scrub (0 agresividad en la piel).
  2. Hidratación. Se recomienda el uso de productos indicados para prevenir el enrojecimiento y la irritación. El objetivo es calmar, suavizar la piel y crear una barrera que proteja de los factores externos.
  3. Protección solar.  24/7 todos los días. Preferiblemente SPF 50 con filtros físicos.
#Dermoconsejo para tratar la #rosácea ▶ Aplica una rutina minimalista. Recuerda que menos es más: ✅ limpieza suave ✅hidratación calmante ✅fotoprotección Clic para tuitear
  • ¿Se pueden emplear ácidos?

Sí en ciertos casos.

  • El ácido hialurónico es un hidratante activo que puede usarse sin problema.
  • El uso de ácido azelaico está cada vez más extendido en pacientes con rosácea.
  • Los alfahidroxiácidos nunca deben aplicarse si se presenta un brote. Su aplicación siempre debe iniciarse en concentraciones bajas introducidas en la rutina de cuidados faciales de noche.
  • Los polihidroxiácidos son ácidos exfoliantes suaves que no tienen tanta reactividad en pieles sensibles. Esto favorece su tolerancia.

3 #tipsdemaquillaje si padeces #rosácea ✅ Maquillaje correctivo de camuflaje con correctores verdes. ✅ No a los pintalabios rojos. Resaltan las rojeces. ✅ Pulveriza agua termal calmante. Clic para tuitear


▶ Un buen cuidado mejora la calidad de vida

La rosácea no tiene cura y el paciente que la padece lo sabe de sobra. Como también sabe que su calidad de vida aumenta y mejora si logra prolongar el período entre brotes. Para ello es necesaria la aplicación de tratamientos dermatológicos adecuados, una buena rutina cosmética lo más minimalista posible y ante todo mucha paciencia.

Una vez diagnosticada la enfermedad y pautado el tratamiento por parte del dermatólogo es necesario contar con espacios de salud que ayuden en el cuidado y control. Para ello la farmacia comunitaria es un lugar perfecto al proporcionar el asesoramiento y seguimiento correcto para ayudar a mantener a raya la rosácea.

No hay que olvidar la importancia de evitar los factores desencadenantes. Sé consciente de que prevenir los brotes de rosácea requiere además de cuidados de la piel, prestar atención a los hábitos de vida. No te curas, pero sin duda tienes ganada más de una batalla: la dermatológica, la estética y la psicológica.  

 Recuerda que esta información no sustituye el diagnóstico de un médico especializado


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▶ Fuentes consultadas

  • Protocolos de actuación en la farmacia comunitaria ante los principales problemas dermatológicos. Rosácea por Ángela Pérez Martín de la Hinojosa. Guía del Grupo de Trabajo de Dermatología de SEFAC. En colaboración con Almirall.
  • Rosácea. Información para el paciente. Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander.
  • «Cuidados de la piel en las mujeres». Entrevista a Norberto López. Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV)
  • National Rosacea Society
  • American Acne and Rosacea Society
  • Canadian Dermatology Association
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