De Madrid a Córdoba
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por Benny Fernández

Cambiar lo conocido por lo desconocido e incierto tiene sus pros y sus contras. Da igual la actividad a la que te dediques. Estableces tus metas, marcas tus pautas y pasos para hacer realidad tus sueños… te estableces. Un proceso más o menos similar para todo el mundo. 

Pero, ¿qué pasa cuando en esa revisión de metas surgen otros caminos?. Reformulo la pregunta para hacerla más concreta. ¿Qué pasa cuando eres farmacéutica en Madrid, pero la convergencia entre lo laboral y lo privado te lleva a cambiar tu residencia a otra comunidad autónoma?. 

Esa es precisamente la pregunta que hace poco más de un año tuvo que hacerse una de nuestras colaboradoras y consultoras en contenidos de salud al cambiar Madrid por Córdoba. Esta farmacéutica afronta el día a día de una decisión vital que ha dado un giro de 180 grados a su vida en lo personal y en lo laboral. Pero antes…

Conozcamos a Almudena Burgos

Almudena Burgos Reques
Almudena Burgos (Farmacéutica)

Almudena se licenció en Farmacia en 2007 por la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid). Entre la farmacia hospitalaria y la dedicación a la farmacia comunitaria optó por la segunda.


Las alegrías del contacto diario con el paciente apasionan a esta farmacéutica. Tanto que lleva 12 años detrás del mostrador de la botica dispensando salud.

«No podría decirte un solo aspecto o tema que me apasione de mi profesión. Creo que con el paso del tiempo mi lista aumenta, aunque sí resaltaría la nutrición y la fitoterapia«, explica mientras repasa su lista de logros formativos entre los que se incluye un Máster Internacional en Nutrición y Dietética aplicado al sector farmacéutico.

Esta farmacéutica en transición geográfica valora sobremanera la responsabilidad en el ejercicio del quehacer farmacéutico y el afán por aprender. Dos aspectos que la definen no solo a ella, sino a todo aquel con vocación de servicio asistencial sanitario.

Transición geográfica

Del centro de Madrid con su bullicio y su ajetreo dispar, Almudena pasó en enero 2019 a las calles más tranquilas de Córdoba. ¿El motivo del cambio?. Un reajuste de índole personal que la ha llevado a fijar su residencia a 400 kilómetros de su entorno conocido. Un «cambio duro» que afronta -no sin un proceso previo de mentalización- en aras de la consecución de metas personales más allá de lo estrictamente laboral.

«El cambio ha supuesto dejar lejos a la familia, a los amigos y un trabajo fijo, todo lo yo entendía como mi querida zona de confort», reflexiona Almudena. «No eres verdaderamente consciente del paso que has dado hasta que no te afincas en tu nuevo destino y vives el día a día».

Pros y contras de la nueva ubicación

Ciudad de Córdoba, Andalucía

Toda experiencia, por dura que parezca, entraña siempre un aprendizaje. Eso es lo que le pedimos a Almudena, que nos ayude a visualizar y transmitir su aprendizaje ante este cambio laboral. Al fin y al cabo son muchos los profesionales que día tras días toman decisiones que les llevan a dar un vuelco a sus vidas.

Cuando trabajas en Madrid y cambias de destino a una ciudad más pequeña, una de las cosas que más se echa de menos es -paradójicamente – ese ritmo frenético de la capital. «Curioso porque cuando estás en Madrid lo odias, pero cuando te vas lo extrañas. ¡Nunca pensé que echaría de menos las colas en la farmacia!», sonríe.

Uno de los pros de vivir en una ciudad del sur de España es la cercanía, calidez y afabilidad de la gente. Suena a tópico pero es cierto que pese a ser  “la nueva”, los pacientes te hacen sentir como si llevaras trabajando allí toda la vida.

De esta etapa, Almudena destaca como negativo algo que no es ajeno al sentir farmacéutico español en general. Las diferencias que genera tener un sistema sanitario diferente en función de la comunidad autónoma en la que trabajes.

A este respecto, esta boticaria lo tiene claro. «No estoy conforme con el hecho de que las competencias sanitarias estén transferidas a las Comunidades Autónomas. Esto genera modelos diferentes de gestión, dispensación, facturación, etc. Creo que esta realidad acarrea más problemas que beneficios. Considero que la unificación de los diferentes sistemas, aportando lo mejor de cada uno de ellos, podría repercutir de forma positiva en el ejercicio de la profesión y en beneficio del paciente».


«La unificación de criterios de los diferentes sistemas sanitarios, aportando lo mejor de cada uno de ellos, podría repercutir de forma positiva en el ejercicio de la profesión y en beneficio del paciente«

Almudena Burgos (Farmacéutica Comunitaria)

¿Algunas anécdotas que puedas contar?

Cada comunidad funciona de diferente manera y viniendo de Madrid, mi mayor obsesión cuando llegué a Córdoba fue conocer la legislación propia del sector farmacéutico en Andalucía. Sepultada en papeles y la dificultad para interpretarlos, reconozco cierto hastío y desilusión. ¡Por no hablar del gasto en fotocopias!.

Otra cosa llamativa de trabajar en Córdoba, es que no existen las mismas exigencias y agobios de Madrid. Me explico. En la Comunidad de Madrid, para trabajar en la oficina de farmacia y poder operar con la receta electrónica, es indispensable tener tu tarjeta de colegiado. Así es que, ¿qué hice nada más llegar?. Ir a colegiarme y pedir la tarjeta correspondiente. Solo puedo imaginar a la pobre secretaria del colegio aburridita de mí. ¡Sí, lo reconozco, soy una persona muy insistente!.

Unos meses después, averigüé que aquí se puede comenzar a trabajar mientras el Colegio tramita la tarjeta, incluso aunque tarden un tiempo en dártela.

Eso sí, algo que me hizo mucha ilusión, fue saber que el pasado noviembre que el Colegio de Farmacéuticos de Córdoba tiene por costumbre obsequiar a sus nuevos colegiados con un diploma y un pin de plata. Esto da buena cuenta del espíritu acogedor y detallista de las gentes de esta tierra. Fue entonces cuando también me llegó mi ansiada tarjeta de colegiado.

La voz de la experiencia

Escucha siempre la voz de la experiencia

Para finalizar, Almudena nos deja tres consejos para quienes tienen que afrontar un cambio como el suyo. Son consejos que reconoce que se tendría que haber aplicado a sí misma al llegar al nuevo destino. Ahora, con la experiencia los tiene claros. 

  • Date un tiempo para ti. Acelerar el papeleo no hace que necesariamente te adaptes antes. Uno de mis mayores errores al recalar en Córdoba fue intentar mantener el ritmo de vida que llevaba en Madrid. Esto se tradujo en un ansia desmedida por completar todos los trámites burocráticos necesarios en el menor tiempo posible. Un año después de mi traslado, tengo que admitir que todo lleva un proceso y que no sirve de nada querer saltárselo.
  • Paciencia. Las mudanzas no son fáciles. Máxime cuando encima te cambias de ciudad. No solo cambias de muebles, también se multiplica el papeleo agotador por lo que ¡hay que armarse de paciencia!.
  • Intégrate al máximo en tu nuevo destino. Sal de casa. Conoce a los lugareños y sus costumbres. Solo de esta manera se pierde el miedo a lo desconocido y en el caso de trabajar de cara al público en la oficina de farmacia, te ayuda a entender mejor al paciente. Cuando los pacientes ven que te esfuerzas por entenderlos, ellos mismos te ayudan en tu labor.

Una cosas más. «He de confesar que ahora valoro mucho más las pequeñas cosas que antes pasaban desapercibidas. Los pequeños momentos en familia y con amigos. Supongo que el cambio no ha sido solo laboral. También ha cambiado mi forma de pensar y con suerte, me ha hecho aún mejor profesional al darme más y mejores formas de entender y conectar con los pacientes».


👉Puedes leer los contenidos y colaboraciones de Almudena Burgos Reques en nuestra sección de Fitoterapia.


VOCES de la FARMACIA te trae las historias de quienes están al otro lado del mostrador dispensando salud. Personas con vocación de servicio que acaban formando parte de nuestro día a día.

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