Voces de la Farmacia ▶ Yolanda, 29 años de «auxilio» en Madrid
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Voces de la Farmacia

por Benny Fernández ( Seguifarma)


La farmacia es un espacio de salud muy apreciado por todos. El trato con los pacientes es tan cercano y constante que se crea una pequeña familia articulada en torno a la asistencia farmacéutica, el personal que la proporciona y el paciente que la recibe.

El lado humano de la farmacia lo aporta ese personal que acumula historias a las que queremos dar voz.

Estrenamos sección con La voz de Yolanda García Martínez. Auxiliar de farmacia en Madrid desde hace 29 años.

▶ ¿Cómo empezaste a trabajar en farmacia?

Me inicié en el mundo de la farmacia con 9 años. Conocí a una farmacéutica que por cariño y con cariño me fue enseñando este mundillo por dentro. Tanto me gustó que empecé a trabajar muy jovencita desempeñando labores de auxiliar y hasta hoy. Sigo encantada con este trabajo.


Érase una vez la farmacia

Voces de la Farmacia
Yolanda García Martínez. Auxiliar de Farmacia en Madrid

«Cuando empecé a trabajar en farmacia (hay que recordar que corrían los años finales de la década de los ochenta) las cosas eran muy distintas». Yolanda nos da ejemplos de lo que sin duda son voces de la farmacia (o ecos para ser más precisos):

  • Antes se podía fumar dentro de la farmacia.
  • El alcohol venía en garrafas de 10 litros y ya en la farmacia había que envasarlo en frascos de 250cc.
  • Se preparaba tintura de yodo que se vendía a granel.
  • También vendíamos agua de Vichy Catalán.
  • La informática era cosa de oficinistas pero no de farmacias, así es que se usaban tablas de conversión para cobrar la medicación.
  • El Vademécum consistía en pequeñas fichas de los medicamentos.
  • Los pedidos se hacían por teléfono.
  • Las aspirinas se vendían en sobres que contenían 4 pastillas.


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▶ ¿Qué es lo peor de estos años?

En mi caso, lo peor es que a las personas que no pertenecemos a generaciones tecnológicas nos cuesta adaptarnos. Reconozco que la tecnología es muy útil y práctica. Ha simplificado todo mucho pero a los más mayores nos cuesta más.

Los horarios de farmacia también es otra de las cosas que se puede llamar «peor» de este trabajo. Con el paso del tiempo resulta complicado aguantar 12 horas los domingos y festivos.

▶ ¿Qué es lo mejor?

Lo mejor es tener la opción de tratar con el público. Cuando llevas tantos años como yo al final la gente te conoce, estás al tanto de sus necesidades y de su estado de salud. Es muy satisfactorio ver cómo desde la farmacia se ayuda a que el paciente mejore.

▶ ¿Cuál es tu tipo de paciente favorito?

Me gustan las personas mayores. Una vez que el farmacéutico les da la medicación, tengo toda la paciencia del mundo para explicarles cómo deben tomársela. Les recuerdo las indicaciones que les ha dado el farmacéutico. Me gusta escucharlos y animarlos.


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▶ Si pudieras cambiar algo de tu trabajo, ¿qué sería?

Durante estos años he podido observar mucho. Como auxiliar asistes al farmacéutico en su labor y por tanto eres testigo de todo lo que pasa. Si pudiera cambiar algo sería poder ofrecer al paciente los productos que realmente les funcionan. Recomendar lo que el paciente necesita sin tener en cuenta el stock de la farmacia le funcione o no esa medicación al paciente.

▶ ¿Qué consejos darías a quienes se inician en esta profesión como auxiliares de farmacia?

El principal consejo es que realmente les guste la profesión para poder asistir con la mejor disposición. Además, hay que desarrollar mucha paciencia y mucha dedicación.


Voces de la farmacia abre una puerta a conocer y compartir la experiencia acumulada. Por eso, para finalizar, le pedimos a Yolanda que nos diera un Top 5 de anécdotas que han marcado sus 29 años trabajando en farmacia.

Aquí está el Top 5  de anécdotas de Yolanda

  • Ayudar a un anciano a cambiar la bolsa de la sonda en el baño de la farmacia porque vivía solo y no sabía cómo hacerlo.
  • Acudir a casa de un paciente junto con la farmacéutica para solucionar un error con la medicación. Era un paciente de  mucha confianza y fue grande la preocupación hasta que pudimos arreglar el problema.

He visto gente tragarse supositorios y óvulos vaginales porque no sabían qué tenían que hacer. En la Farmacia ves de todo.

  • Pacientes que muestran lesiones en partes del cuerpo que no se atreven a enseñar ni al médico. Sin embargo acuden a la farmacia con más confianza.
  • También he visto barbaridades como personas que se han comido los supositorios o los óvulos vaginales porque no sabían cómo debían hacerlo y dieron por supuesto que era «una pastilla más».
  • Lo más fuerte tal vez ha sido ver a un paciente acudir a la farmacia con cortes en la garganta porque se había tragado una ampolla de cristal. «En la farmacia ves de todo» (afirma sin poder evitar una sonrisa).

▶ Voces de la farmacia. Una labor que ilusiona

Yolanda guarda mil y una historias más. También sinsabores aunque esos se los reserva porque pese a todo acude con ilusión a su trabajo.

En el auxilio diario al farmacéutico ha encontrado una labor que le muestra cada día la cara más humana y cercana del paciente. Esa que la ha hecho entender que al final, sus pacientes favoritos -las personas mayores-, van a la farmacia no solo a buscar medicinas sino para sentirse acompañados. «Esas cosas te tocan el corazón«.


😉¡Gracias por compartir la voz de la farmacia! Deja tus comentarios y cuéntanos cuáles son tus experiencias. 😉

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