LYSOFORM: El ANTISÉPTICO ideal

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MEDICAMENTOS ANTIGUOS

Benny F. Santana Seguifarma

 


Hoy desde Seguifarma os queremos mostrar una de nuestras «joyas medicamentosas». Se trata del antiséptico Lysoform. Uno de esos productos buenos para todo.

Sus usos y aplicaciones iban desde la higiene íntima femenina, la desinfección de instrumental clínico o la limpieza de las bañeras, lavabos y neveras. Con el paso del tiempo el producto cayó en desuso quedando relegado estrictamente al ámbito de la limpieza y la desinfección en general y no como medicamento de uso humano.

Lysoform. El antiséptico ideal

Lysoform. Antiséptico fabricado por Laboratorio Carrascal Vigo. Colección propia.

Descripción y Composición

Como medicamento,  Lysoform podía encontrarse en las boticas españolas en un frasco de cristal de unos 20 cm de alto y unos 8 cm de diámetro con sello y timbre de 40 céntimos. Su preparación corría a cargo del Laboratorio Carrascal-Vigo. Como marca fue registrado en la entonces llamada Inspección General de Sanidad el 19 de julio de 1924 con el número 5657. Llegó a venderse a un precio unitario final de 135 pesetas.

Este antiséptico era un líquido claro y transparente que podía presentar enturbiamiento o sedimento blanquecino «debido al agua más o menos calcárea y sobre todo al frío» aspecto éste que desaparecía al calentar el frasco.

Su Composición

ELEMENTO

PROPORCIÓN

Formaldehido

24%

Sapo Kalinus

23%

Olea Aetherea

1%

Alcohol

7%

Agua Destilada c.s.p.

*100grs

Lysoform. Antiséptico

Lysoform. Antiséptico registrado en 1924. Colección propia.

Un antiséptico para todo

Lysoform, además de «olor agradable» resulta que «no era venenoso». Si se piensa, seguro que resultaba tranquilizador desinfectar instrumentos medicinales y asear el cuerpo con el mismo producto sin correr el riesgo de fallecer intoxicado.

Entre sus aplicaciones se listaban las siguientes.

  • Higiene íntima femenina: mediante irrigaciones y lavados. Además estaba «indicadísimo» en caso de hemorragias tras el parto. (Solución al 1 por 100)
  • En toda clase de enfermedades de la piel: forúnculos, erupciones y herpes. (Lociones o compresas calientes al 2 por 100).
  • Contra el sudor excesivo de axilas, pies y manos, sudores nocturnos y malas transpiraciones.
  • Para bañarse y lavarse. Lavar heridas frescas (Soluciones al 2 por 100)
  • Para Picaduras de insectos: usarlo puro para calmar picazón y secar la picadura.
  • Catarros y gripes: 10 gotas puro en la mano. Frotarlo y aspirarlo cada hora.

…y finalmente…

  • Para la desinfección de instrumentos medicinales y objetos de tocador. (Soluciones al 2 por 100).
  • Para la limpieza de bañeras, neveras y lavabos en cuyo caso había que usarlo puro.

Sus usos eran tan diversos que resultaba un aliado «defensor de la salud en la familia, el colegio y las fábricas». Era un «botiquín de urgencia en primeras curas de heridas, pinchazos o picaduras de insectos». Compañero de viaje como remedio preventivo, también eliminaba los malos olores sin manchar ni irritar. ¡Y sin atacar a los metales!.

Una «poderosa» curiosidad

De todas sus aplicaciones, sin duda la más llamativa es que Lysoform era un «poderoso antiséptico y desodorizante para la HIGIENE ÍNTIMA de la mujer SOLTERA O CASADA en los trastornos que si se descuidan, pueden ocasionar graves dolencias». ¿SOLTERA O CASADA?. Muy bien sabía entonces la humanidad que las necesidades higiénicas femeninas diferían si te casabas o te quedabas para «vestir santos» (nótese la ironía).

Actualmente es inevitable reír a carcajadas al leer descripciones como esta. Ahora bien,antes de hacerlo hay que recordar que hablamos de un medicamento registrado en julio de 1924. Por fortuna, muchas cosas han cambiado desde entonces. Tal vez no todas las necesarias pero sí las suficientes. Por ejemplo, ya no limpiamos la nevera con el mismo producto que garantiza la higiene íntima de las ‘féminas’. ¡Todo un avance!.

Una observación final. Para fines curativos convenía servirse del Lysoform con arreglo a las prescripciones médicas.


Linimento de Sloan. El tío del Bigote. Caja y frasco MEDICAMENTOS ANTIGUOS

El Linimento de Sloan. El ungüento «matadolores»

 

 


Fuentes consultadas:

Descriptores del propio prospecto del medicamento.

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